Dos nuevas noticias sobre el engrase del Estado (I)

Posted on 20/02/2012

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1.1. La bajada de rentabilidad de las puntas tecnológicas, y así de la tasa de ganancia, lleva a muchos a buscar la riqueza a través de cambios institucionales: alterar las normas a favor, en una carrera hacia abajo. Parece que el suelo lo ponen la esclavitud y la autarquía, aunque hay voluntarios con pico y pala dispuestos a avanzar hacia abajo hasta donde haga falta.

1.2. Las empresas de auditoría y consultoría están especializadas en influir en la toma de decisiones del Estado.

1.3. Entre las muchas carencias de la izquierda patria, en otros lugares hay quien se dedica a hacer un seguimiento del lobbing, aquí no. Aquí si acaso lo hace algún periodista.

1.4. En otros lugares existen leyes sobre el lobbing, aquí no. Este tipo de normativas son a menudo deficientes, pues son modificadas por los propios lobbies a los que pretenden regular.

1.5.- Las estrategias de lobbing son de varias clases. Por supuesto, introducirse en una cadena de favores a la valenciana es buena, pero EL OBJETIVO NO ES LA CAJA. O al menos, no la pequeña caja. Se trata sobre todo de acceder a la elaboración de leyes y reglamentos, y para eso es preciso ganarse la voluntad del alto cargo.

Otra aproximación al alto cargo sería ostentarlo, misión más difícil pero no tanto, a partir de un cierto grado de interpenetración con los partidos. El problema reside en las distintas legislaciones nacionales, que limitan los cargos de libre designación. No obstante los límites, España no es en este aspecto una prisión liberticida.

1.6.- Lejos, sin embargo, de la Meca del inversionista. En el Reino Unido, un 28% del personal de Hacienda rotó en 2011, el 22% en 2010 Link.

No puedo evitar acordarme de similares misterios en nuestros país. En Hacienda, sólo en Tributos, el Director General José Manuel de Bunes  abandonó su puesto en septiembre de 2008. Junto con él se fugó Sánchez Gallardo, Subdirector General de Impuestos Indirectos, ambos a un despacho de abogados donde la mitad de sus miembros sn antiguos inspectores link.

El primero fue sustituido por Jesus Gascón Catalán. Allí permanece todavía, y prometemos seguirlo. El segundo lo sustituyó Eduardo Verdún, ya reseñado, pero duró poco: ahora trabaja para Ernst&Young.

Bien, la audaz pluma del subdirector de El Confidencial, Carlos Sánchez, achaca las fugas a un tema de sueldos:

No hay Ejecutivo que no presente ante su electorado la cabeza inerte del alto funcionario como uno de sus trofeos, lo que explica una enloquecida carrera por ver quién baja más el sueldo a los altos cargos, aunque sin separar el trigo de la paja. Haciendo política de trazo gordo. El resultado no puede ser otro que un páramo de ideas para salir de la crisis que a la larga le cuesta mucho más dinero al contribuyente del que se pretende ahorrar. Porque sin ideas y sin funcionarios que conozcan bien lo que pasa en el sector público es difícil salir de la catatonia colectiva. El caso de la Agencia Tributaria, donde magníficos funcionarios han salido escopetados hacia el sector privado para ganar (legítimamente) más dinero es de libro.

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Pero vamos, francamente, habrá que ver si hay manera de emular desde el sector público el medio millón de euros al año que se lleva al año Verdún por ser E&Y. Cuando pienso en esa manera de trincar me acuerdo del sistema chino. No es que sea partidario, pero la eficiencia es la eficiencia, y el método funciona, ¿no?

1.7.- Bueno, sin humor negro: el modelo del Reino Unido nos puede parecer el libre mordisco, digo mercado, pero en el fondo tiene interesantes regulaciones que ofrecer. Por ejemplo, existe un estatuto de lobista, sin el cual es ilegal ejercer este tipo de actividad. Además, las personas que lo ostentan constan en un registro público. Pero seguiremos mañana.

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Posted in: Cuatro Grandes